miércoles, 30 de septiembre de 2009

La diferencia entre un ángel y un amigo


Un ángel no nos escoge, Dios nos lo asigna.

Un amigo nos toma de la mano y nos acerca a Dios.

Un ángel tiene la obligación de cuidarnos, en cambio un amigo nos cuida por amor.

Un ángel te ayuda evitando que tengas problemas, un amigo te ayuda a resolverlos.

Un ángel te ve sufrir sin poderte abrazar,un amigo te abraza porque no quiere verte sufrir.

Un ángel te ve sonreír y observa tus alegrías,un amigo en cambio te hace sonreír y te hace parte de sus alegrías.

Un ángel sabe cuando necesitas que alguien te escuche,un amigo te escucha sin decirle que lo necesitas.

Un ángel en realidad es parte de tus sueños,un amigo en cambio, comparte y lucha para que tus sueños sean una realidad.

Un ángel siempre está contigo, no sabe extrañarnos,un amigo cuando no está contigo, no sólo te extraña sino también piensa en ti.

Un ángel vela tus sueños, un amigo en cambio sueña contigo.

Un ángel aplaude tus triunfos,un amigo en cambio te ayuda para que triunfes.

Un ángel se preocupa cuando estás mal,en cambio un amigo se desvive porque estés bien.

Un ángel recibe una oración tuya,y un amigo hace una oración por ti.

Un ángel te ayuda a sobrevivir,en cambio un amigo vive por ti.

Para un ángel eres una misión que cumplir,para un amigo, eres un tesoro que defender.

Un ángel es algo celestial, y un amigo es la oportunidad de conocerlo más hermoso que hay en la vida: el amor y la amistad.

Un ángel quiere ser tu amigo,

Y un amigo, sin proponérselo, también es tu ángel.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

No te enamores del amor


No te enamores del amor,

Enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo ni en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso. Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.

Enamórate de alguien que te ame.

No te enamores del amor, enamórate de alguien que este enamorado de tí.

UNA GRAN FRASE:
'Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar'.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El amor es libertad


Una vez un reconocido guerrero indígena y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron profundamente y habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu. Pero antes de formalizar el casamiento, fueron a ver al anciano de la tribu, un hombre muy respetado, que tenía palabras de sabiduría para ellos.
El sabio, les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes, y que no había ninguna razón para que alguien se opusiera a su casamiento. Entonces ellos le dijeron que querían hacer algo que les diera la fórmula para ser felices siempre.
El sabio les dijo:
- Bueno, hay algo que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos porque es bastante dispendioso.
- Estamos dispuestos, le dijeron.

Entonces el sabio le pidió al guerrero que escalara la montaña más alta, y buscara allí el halcón más vigoroso, el que volara más alto, el que le pareciera más fuerte, el que tuviera el pico más afilado, y se lo trajera vivo. Y a la mujer le dijo: a ti no te va a ser tan fácil. Vas a tener que internarte en el monte, buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora, la que vuele más alto, la que sea más fuerte, la de mejor mirada. Vas a tener que cazarla sola, sin que nadie te ayude y vas a tener que traerla viva aquí.
Cada uno salió a cumplir su tarea. Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado, y le preguntaron al sabio:
- ¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?, ¿qué debemos hacer con ellas?"
- No, nada de eso dijo riendo el sabio y les dijo: ¿ustedes quieren ser felices?.
- Sí, le dijeron.
- ¿Volaban alto?, preguntó, ¿Eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?
- Sí, contestaron.
- Muy bien, dijo el sabio. Ahora deben atarlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen.
Así lo hicieron. Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el piso. Se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí. Entonces el sabio de la tribu les dijo:
- "Si ustedes quieren ser felices para siempre: "VUELEN, PERO JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO".

No te metas en mi vida!!!


Hoy que estoy profundizando mis estudios teológicos en la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre:
¡¡¡No te metas en mi vida!!!
Ésta frase caló hondamente en mí, tanto que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con padres e hijos.
Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, ¿Qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? Esta podría ser mi respuesta:
¡¡Hijo, un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tú te has metido a la mía!!
Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo. Aún antes de nacer, mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.Los últimos meses, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir.
Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti. En un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa, mamá no veía algo de bebé, que no lo quisiera para ti, una cuna, un moisés, todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras y tuvieras lo mejor posible.

¿¿¿ No te metas en mi vida???
Llegó el día en que naciste: hay que comprar algo para darles de recuerdo a los que te vinieran a conocer, (dijo mamá), hay que adaptar un cuarto para el bebé. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.
¿¿¿No te metas en mi vida???
Empezaste a caminar, yo no sé cuando he tenido que estar más detrás de "ti", si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías. Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
¿¿¿No te metas en mi vida???
Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del Colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve, que entrar contigo a la escuela, que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, un rato, ese día en el salón para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
¿¿¿No te metas en mi vida???
Seguiste creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, por que ya eres "cool", no querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos "desconocidos" para ti.
¿¿¿No te metas en mi vida???
Cada vez sé menos de ti por ti mismo, sé mas por lo que oigo de los demás ya casi no quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando, y todo lo que yo hago está mal, o es razón para que te burles de mi, pregunto: con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes. Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mí diciéndome: que no has llegado y que es de madrugada, que tu teléfono está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas. Hasta que por fin podemos dormir cuando acabas de llegar.
¿¿¿No te metas en mi vida???
Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o salir; o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención…
¿¿¿No te metas en mi vida???
Pero estoy seguro que ante estas palabras . . . " no te metas en mi Vida", podemos responder juntos. Hijo, yo no me meto en tu vida, tu te has metido en la mía, y te aseguro, que desde el primer día, hasta el día de hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado para siempre!!!!
Mientras esté vivo, ¡Me meteré en tu vida, así como tú te metiste en la mía, para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti un hombre de bien!
¡Sólo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar!!!! Papás: ¡¡ muchas gracias !! Por meterse en la vida de sus hijos.¡Ah más bien -corrijo! - por haber dejado que sus hijos se metan en sus vidas!
Y para ustedes hijos: valoren a sus padres, no son perfectos, pero los aman, y lo único que desean es que ustedes sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como hombres de bien..!!!!! La vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginen alguien te dirá... " . . . No te metas en mi vida !!! "

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿Qué es el secreto para la Felicidad?


Cierto mercader envió a su hijo al más sabio de todos los hombres para aprender el secreto de la felicidad. El muchacho anduvo muchos días por el desierto, hasta llego a un castillo, que se encontraba en los altos de una montaña. El sabio que el muchacho buscaba vivía allí.
Sin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo,nuestro héroe entró en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas que conversaban por los rincones, una pequeña orquesta tocando suaves melodías y había una mesa cubierta con los platos más deliciosos de aquella región del mundo. El sabio conversaba con todos y el muchacho tuvo que esperar dos horas para ser atendido.
El sabio escuchó el motivo de la visita del muchacho y le dijo que en es momento no tenía tiempo de explicarle el secreto de la felicidad. Le sugirió que se diera un paseo por su palacio y volviera despose de dos horas.
"Quiero pedirte un favor" dijo el sabio, entregando al muchacho una cucharilla en la que dejó caer dos gotas de aceite. "Mientras vas caminando, lleva esta cucharilla sin permitir que se derrame el aceite".
El muchacho comenzó a subir y bajar las escalinatas del palacio, manteniendo siempre los ojos fijos en la cucharilla. Cuando pasaron las dos horas, regreso con el sabio.
Entonces preguntó el sabio:
"Has visto las tapicerías de Persia que hay en mi comedor?" "Viste el jardín que el maestro de jardineros se tardó cien años para plantar?"
"Te diste cuenta de los bellos pergaminos de mi biblioteca?"
El muchacho, avergonzado, confesó que no había visto nada. Su única preocupación era no derramarlas gotas de aceite que el Sabio le había confiado.
- Vuelve, pues, y conoce las maravillas de mi mundo, dijo el Sabio. No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa. Ya más tranquilo,el muchacho cogió la cucharita y volvió a pasear por el palacio, fijándose esta vez en todas las obras de arte que pendían del techo y de las paredes. Vio los jardines, las montañas en derredor, la delicadeza de las flores, la exquisitez con que cada obra de arte estaba colocada en su sitio. Al regresar al lado del Sabio, relató con pormenores todo lo que había visto.
- Pero, ¿dónde están las dos gotas de aceite que te confié? preguntó el Sabio.
Mirando hacia la cucharilla, el muchacho se dio cuenta de que las había derramado.
"Pues ése es el único consejo que te puedo dar"El más sabio de los sabios le dijo al muchacho,este es el único consejo que te puedo dar."El secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo sin olvidarte nunca de las dos gotas de aceite de la cucharita".

martes, 8 de septiembre de 2009

Injustamente Justo

El mundo es injustamente justo, la vida es imperfectamente perfecta o al revés. El mundo, el universo, el cosmos es imperfectamente perfecto y la vida es injustamente justa.
Todo esta calculado a la perfección. Al creado no se le olvido nada, ni el último detalle, aunque todo lo creo en base a pruebas, a un aprendizaje que demoró millones de millones de años en nuestra dimensión. En su dimensión todo pasaba en cuestión de minutos. Todo fue previsto , porque en su dimensión: pasado, presente y futuro pasan al mismo tiempo. Es por eso que todo lo que fue escrito antes sobre el futuro y está sucediendo. El ser humano al igual que su creador puede ver estos tiempos, viajar a diferentes dimensiones al mismo tiempo. El ser humano tiene a su creador en secreto , en su interior.
Todo fue hecho de tal manera, que se le dio al hombre la capacidad de búsqueda, el derecho a la duda y al análisis. El ser humano puede crear y destruir, puede ser Dios o demonio, puede traspasar a los cielos o a los infiernos. Todo depende de él y también de fuerzas superiores a él.
Todo el universo material e inmaterial está formado en escalas. Todos somos iguale y todos somos diferentes. Cada uno vive en el mundo escogido por él rodeado por sus iguales y se juntará con los que vibren con su misma frecuencia. Todo es un proceso de aprendizaje porque el espíritu, la mente, el alma, y la conciencia son eternas. Jamás la energía muere, pero nosotros , nuestra esencia, nunca deja de aprender.
Toda la creación es imperfectamente perfecta, es infinitamente finita. El Creador es todo, es el cosmos, es la naturaleza, es tu hermano, tu padre, tu madre, el niño de la calle, el tirano, el santo, el que muere sin pena ni gloria, el que nace y llora, el que sufre y el que ríe, el que se esconde en lo más íntimo de tu ser. El que aprende del hombre y el hombre no adivina a aprender de El.
El es el proveedor de la vida, la energía pura, la luz y la oscuridad, es el mismo Satanás, el es el mismo Jesús, el mismo Jehová, el mismo Ala, y el mismo hombre ignorante. Todo fue creado por El y todo tiene un objetivo, un propósito oculto. El es el Padre, el que creo la maravilla del gran cosmos que es igual al mismo gen que ni siquiera miles de sabios lo han podido descifrar ni todos los seres humanos del mundo habidos y por haber han podido conocer los misterios de la vida. Si uniéramos todos los cerebros del mundo y toda la inteligencia de los seres vivos del Universo, no lograríamos igualar a su inteligencia, porque el nos supera en espacio y tiempo. Pero sobre todas las cosas, El es la máxima expresión del amor.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Vive el presente


Una tarde, estaba con un amigo y él abrió el cajón de la cómoda de su esposa y levantó un paquete envuelto en papel de seda. - Esto - dijo - no es un simple paquete, es lencería. Tiró el papel que lo envolvía y observó la exquisita seda y el encaje. -Ella compró esto, la primera vez que fuimos a Nueva York hace 8 o 9 años -. Nunca lo uso, lo estaba guardando para una ocasión especial. Bueno, creo que esta es la ocasión. Se acercó a la cama y colocó la prenda junto con las demás ropas que iba a llevar a la funeraria. Su esposa acababa de morir. Volviéndose hacia mí, dijo:- No guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial.Todavía estoy pensando en esas palabras que han cambiado mi vida. Ahora estoy leyendo mas y limpiando menos. Me siento en la terraza y admiro la vista sin fijarme en las malas hierbas del jardín. Paso mas tiempo con mi familia y amigos y menos tiempo en el trabajo. He comprendido que la vida debe ser un patrón de experiencias para disfrutar, no para sobrevivir.Ya no guardo nada. Uso mis copas de cristal todos los días. Me pongo mi saco nuevo para ir al supermercado si así lo decido y me da la gana. Ya no guardo mi mejor perfume para fiestas especiales, lo uso cada vez que me provoca hacerlo.Las frases "algún día" y "uno de estos días" están desapareciendo de mi vocabulario. Si vale la pena verlo, escucharlo o hacerlo, quiero verlo, escucharlo o hacerlo ahora. No estoy seguro de lo que habría hecho la esposa de mi amigo si hubiera sabido que no estaría aquí para el mañana que todos tomamos tan a la ligera. Creo que hubiera llamado a sus familiares y amigos cercanos. A lo mejor hubiera llamado a algunos antiguos amigos para disculparse y hacer las paces por posibles enojos del pasado. Me gusta pensar que hubiera ido a comer comida china: su favorita. Son esas pequeñas cosas dejadas sin hacer las que me hacían enojar si supiera que mis horas están limitadas.Estaría enojado porque deje de ver a buenos amigos con quienes me iba a poner en contacto algún día. Enojado porque no escribí ciertas cartas que pensaba escribir uno de estos días. Enojado y triste porque no les dije a mis hermanos y a mis hijos con suficiente frecuencia cuanto los amo.Ahora trato de no retardar, detener o guardar nada que agregara risa y alegría a nuestras vidas. Y cada mañana me digo a mí mismo que este día es tan especial, cada día, cada hora, cada minuto, es especial.