martes, 16 de junio de 2009

CONSEJOS Y SUGERENCIAS PARA AFRONTAR MOMENTOS DIFÍCILES

1. Nunca tomes una decisión importante. Si te sientes mal, tienes algún problema, tienes algún familiar o enfermo muy grave o has perdido a un ser querido, evita el tomar decisiones que sean importantes en ese momento de tu vida. Date un tiempo, y posteriormente, retoma los “pendientes” que tienes.
2. Expresa tus sentimientos. Muchas veces, es necesario que te desahogues y te liberes de esas “cargas”, penas, “pendientes” o sufrimientos. Evita el quedarte con los sentimientos en tu interior. Si es necesario, grita, corre, llora, escribe… Puedes ir a la iglesia y rezar; escribir una carta y luego tirarla; agarrar una almohada y llorar en ella; descargar tu ira en algún peluche o mail; acudir con algún sacerdote, profesor, amigo o familiar al que le tengas confianza; platicar lo que sientes o piensas con tu amigo imaginario o mascota, etc. También puedes compartir tu tiempo con aquel familiar o ser que tienes grave, ya sea comiendo con él, viendo la TV en su compañía, acompañándolo al doctor o visitándolo en el hospital. Esos “pequeños detalles” son los que fortalecen los vínculos y manifiestan el apoyo, cariño y amor incondicionales y significativos que tanto apoyan en estos momentos.
3. Los hubiera no existen. Evita apropiarte de un sentimiento de culpabilidad o de responsabilidad. Recuerda que todas las cosas, tienen un motivo o razón, y con el paso del tiempo, verás en dicho acontecimiento, una lección de vida que deberás incorporar a tu vida.
4. No quieras ahogar o evadir el sentimiento que tienes, antes bien, enfréntalo y vívelo, por muy difícil que éste sea.
5. No rechaces los gestos o pequeños detalles de los demás. La mayoría de la gente no sabe qué hacer cuando uno tiene un problema como el que tú sufres, y muchas veces, el silencio, la escucha, un beso, una caricia, un apretón de manos, un abrazo, la presencia o el “querer ayudar” que tienen las demás personas hacia ti, son de suma importancia, y, son detalles que son muy significativos reconfortantes. Recuerda que “un abrazo (pequeño detalle) dice más que mil palabras”.
6. Ante el duelo, Elisabeth Kübler-Ross, tiene una frase que puede reconfortarte: “Morir es trasladarse a una casa más bella, se trata sencillamente de abandonar el cuerpo físico como la mariposa abandona su capullo de seda”.
7. Ten un tiempo para ti. La problemática que padeces, merece una reflexión personal, trata de reorganizar tu vida y paulatinamente volver a la vida cotidiana.

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